Aparece los miércoles y los sábados

"Dios me puso en tu pagina como un tábano sobre un noble caballo para picarlo y tenerlo despierto" (algo de Sócrates).

miércoles, 31 de diciembre de 2008

168 Propósitos


"No seas tan humilde. Tu no eres tan grande" Golda Meir.

Cuando comienza el año interiormente nos llenamos de buenos propósitos. Muchos de ellos son resaca de sucesivas promesas incumplidas. Que este año haré tal cosa o tal otra. Que me cuidaré más, que dejaré de fumar, o haré régimen hasta rebajar x kilos. También las formulamos en orden más interno, moral, sumando propósitos destinados a una superación. Inconformes con aspectos de nuestro presente vemos en el inicio del año la gran oportunidad para emprender rectificaciones y modificaciones. Algunas las declaramos en brindis o simples conversaciones, otras quedan para nuestro coleto suponiendo así en secreto adquirieren mayor fuerza y pesan más como compromiso. Luego, al transcurrir de los días, del tiempo se va destiñendo lo prometido, se diluyen y reinician en otro año ,en ciclo inconcluso. A fuer de verdad bastante frustrante al reconocernos incapaces de cumplir con lo prometido. Nos consolamos pensando que al fin somos así. Somos como somos.
Asomándome al transcurso del 2009 camino de un cercano 81 años debo, como siempre, aunque ahora muy acotadamente, plantearme mis propósitos, puestos entre paréntesis, finalizados con puntos suspensivos, ya que el primer interrogante es ¿superaré este año o me quedaré por el camino?. Vista esta primera condición de supervivencia y de sobrevivencia diría que el objetivo central es lograr o manterner una calidad de vida. ¿pero cuál?. Más allá de los lógicos condicionamientos etarios estoy convencido que esa calidad dependerá esencialmente de lo que yo sepa y pueda concretar. Intentaré entonces enumerar un conjunto de buenos propósitos que la compongan.
Seguir siendo bueno, porque lo soy.
Tratar de querer y tolerar a los demás.
Preocuparme por la realidad e intentar apostar o moverme para ayudar a mejorarla. Ayudar.
Estar informado sabiendo desmenuzar la información evitando intoxicaciones y deformaciones. En consecuencia eludir la indiferencia por ignorancia.
No dejarme atrapar por el consumismo irracional.
Tratar de darle uso inteligente a los medios tecnológicos puestos a mi alcance sin quedar sujeto o transformarme en adicto a ellos.
Intentar ser lo más libre posible evitando con mi accionar vulnerar o molestar la libertad de otros.
Tener plena conciencia que a esta altura de mi vida mi futuro es hoy y el amanecer del día siguiente un maravilloso regalo de la naturaleza.
Gozar del privilegio de ayudar a los pájaros con su canto, yo con mi alegría y pensamiento a que el sol salga.
Amar a mi familia, mis amigos  y sobre todo disfrutar del enorme privilegio de tenerla a Julia a mi lado.

Chau y hasta la próxima

sábado, 27 de diciembre de 2008

167 Callecitas


Camino-transcurro-pienso-percibo-sueño-amo-respiro-vivo-muero.
No las evoco. Las imagino. Las recuerdo con todo su hechizo. ¿Es contradictorio?. ¿Hacerlo es una forma de evocarlas?. No importa ni me dentendré  en analizar si esto está bien o mal.  Pienso sí en una callecita sin sol. Antigua. Quizá la de la fascinante Segovia, o de Estambul, o la de mi barrio, o alguna de Venecia con empedrado de agua. Las conocí adoquinadas con tacos de madera dura, silenciosas a pesar de las llantas metálicas de los coches y carros que la rodaban. De las patas herradas de los caballos. MIsteriosas unas, amenazantes otras. Con faroles artísticos, con escudos indescifrables, con portales vaya uno a imaginar cuantas veces se abrieron y cerraron para dar paso a la vida. Casas con paredes descascaradas, abandonadas o descuidadas, o revocadas artísticamente. O con muros de piedra tallada. O como muchas limeñas con una vereda sola, angostas.Con piedras perfectamente encastradas como sabían hacerlo los incas, o los aztecas, o los egipcios para dar simples ejemplos.O como esa callecita que evoqué en mi blog anterior cubierta de nieve dando paso a un caballo portador de leña..Pero me desvío de mi propósito y esas callecitas me dicen poco, menos o nada, aunque no por carecer de valor y significado sino porque he vivido otro tipo de callecitas.  Esas que nombré al principio. Sin importarme donde terminaban, porque siempre las comenzaba desde el principio aunque este fuera su final. De alguna forma debía transitarlas. Aunque al calificarlas en diminutivo, callecitas, uno las piensa estrechas, pero también cortas. Casi un remedo de los pasajes, pero distintas. Ellos sí seguro son cortos, estrechos o anchos, o normales. En mi mente no se me ocurren rectas. A la vista en algún lugar doblan, para un lado o para otro. A veces ocultan parte de lo que sigue. No mencioné balcones, que a veces los hay. Y plantas, macetas, persianas, rejas. O los bellos balcones peruanos riquísima y artísticamente tallados.
Pero sigo refiriéndome a la modesta callecita sin nombre, no por que no lo tenga, sino porque evoco a la anónima, la representativa. Aquella cuyo  significado es ese. Callecita. Y cada uno de nosotros pensará en la suya, las suyas. Aquellas que vió, caminó, le dijeron algo.. Las piensa silenciosas de imagen inmovil y a medida que desempolva recuerdos vuela pensando.  Las podrá llenar de luz, colores, olores, ruidos, voces, sol, nostalgias.

Chau y hasta la próxima

miércoles, 24 de diciembre de 2008

166 Las fiestas y el verano

"El crisantemo no solo florece. ES" Proverbio japonés.

Se repiten, coinciden, días más, días menos allí están. Un calor que se viene arrastrando de tiempo atrás. Unas fiestas que también se vienen preparando y manifestando de un tiempo atrás. Clima de bochorno y celebraciones. De preocupaciones por la crisis. De pretextada austeridad. Insistir en descripción es repetitivo, rutinario. Lugares comunes. Pero he estado en tiempo atrás en pleno invierno, de una crudeza casi insoportable, en vísperas de reyes con -17º . Nieve, frío de morirse, clima festivo, últimas castañas. Paisaje blanco. Gente abrigadísima, alegre, ilusionada por las sucesivas loterías. Calles y edificios engalanados, iluminados especialmente. Nosotros en una buhardilla de doscientos años. Techo de tejas muy inclinado. Una claraboya que en muchas mañanas amanecía  oscura sin dejar pasar la luz de tanta nieve acumulada. Frío afuera y frío adentro. Una cocina económica a base de madera y carbón de piedra. Sobre su plancha caliente asábamos las castañas. En su fuego tirábamos las otras, las de la India,incomibles. Rodeados por los nietos aguardábamos con impaciencia los ruidos de ellas al estallar. Alboroto y algarabía. Por la ventanita de la cocina nos asomábamos a un paisaje blanco, y por la calle de piedra  pasaba sistemáticamente un vecino llevando de la rienda a un caballo cargado de leña. Si lo evoco aún oigo su herrado pisar. Tiempo pasado. Caídas en el hielo traicionero. Las cabalgatas de los reyes magos. Las exquisiteces españolas.Porque todo esto sucedía en La Granja de San Ildefonso, Segovia. Y los 31 ,nochevieja yo empeñado en hablarle a mi hermano desde una cabina telefónica que era como meterse dentro de una heladera, que digo, un freezer, con las líneas siempre ocupadas. Frustrado nunca le pude decir a tiempo, te hablo desde el año que viene, dadas las diferencias horarias. Tanto el frío como la nieve de curiosidad y atractivo pasaban a ser odiadas. Luego las despedidas de siempre y el regreso al calor,a nuestro verano.La marcha en el taxi al aeropuerto de Barajas, Madrid, atravesando el puerto de Navacerrada no digo cubierto,casi sepultado de nieve.
Esta evocación a las fiestas, al verano con su contracara, el invierno y el frío de otras latitudes no sé si está bien o mal haberlas hecho. Sí se que estamos de nuevo en ellas dispuestos a recibirlas y a desearle a todos los lectores y visitantes de ¡Ufa! felices fiestas, felices vacaciones, feliz verano,y lo mismo para los del hemisferio norte.

Chau y hasta la próxima.


sábado, 20 de diciembre de 2008

165 La Marrusa

 De historias miserables o como dijo Jorge Edwards, miserabilismo. 

Cuando se cruzó con él por primera vez en el patio del conventillo quedó flechada. Hacía pocos días que el nuevo inquilino había llegado al conventillo. Apareció de la nada. Ya se murmuraba, comentaba sobre aspecto, ocupación, edad del que estaba destinado a conquistarla. Fué todo fulminante. Ese mismo día ella agarró sus cuatro cosas y se mudó a vivir con él en la última pieza. A pasos de las piletas de lavar la ropa, la cocina y más al fondo los baños letrinas. El ardor, la pasión, el fuego estallaron con toda la fuerza de la naturaleza. Todos los humores disponibles se secaron, agotados en esa noche del sábado. El se levantó sin decir palabra y después de descartar un cinturón, mojó una toalla y le dió su primer marrusa. Asombrada, aún exhausta, desconcertada, no atinó más que a llorar en silencio, a quejarse quedamente. La paliza se convirtió en rutina. Regular y metódicamente. El , como si administrara una cuota la castigaba. ¿Palabras?, ¿explicaciones?, ¿un porqué?. Simple afirmación de autoridad, de posesión. Ella sumisa, cariñosa a pesar de los golpes, sometida a las leyes naturales del macho poderoso. La hembra puro fuego. No intentó jamás ensayar otra actitud que la de soportar, y al mismo tiempo aumentó su pasión. Ya en una anterior experiencia al decidir abandonar tantos malos tratos sufrió el infamante tajo en el rostro, el barbijo que la marcó para siempre y la radió de los hombres. Ningún varón quería saber nada con ella. Imposible tener al lado una mujer visiblemente marcada. Razón de repudio y rechazo en ese ambiente turbio,  pobre, bajo, donde leyes y códigos propios rigen con toda crudeza y rigor.
Ese hombre recién llegado fué el cauce, el destinatario de una pasión reprimida, sometida o cercenada por el vigor y la presencia del tajo en la cara. Por lo demás ella en sí, en figura, belleza, no era ni mejor ni peor que cualquier muchacha de su ambiente y clase. Alguna vez se le cruzó por la cabeza, por debajo de la lluvia de golpes, escaparse, pero fueron solamente ideas fugaces. El conventillo entero, conociendo hábitos y rutinas, por otra parte ellos no eran los únicos donde golpes, malos tratos, pasiones y traiciones convivían, llovían, se multiplicaban en esa vida miserable,aguardaba con morbosa impaciencia el incio y desarrollo del rutinario castigo
El, con no mucha frecuencia se iba para hacer changas. El resto del tiempo lo pasaba tirado en la cama, o encima de ella. Se tomaba unos mates, vino, ginebra, alguna caña y fumaba. Algunas noches se empilchaba adecuadamente y rumbeaba, si no se armaba en el patio, allí mismo, a algún bailongo cercano en otro conventillo. En especial los domingos por la tarde. Allí sí ella era su compañera. Caso contrario cuando regresaba medio o borracho del todo caía directamente a dormir. Ella, frustrada pensaba que su desinterés era el resultado de otras aventuras corridas esa noche. Comunes traiciones. Los días, la vida fué siempre igual. Sumisa, cumpliendo su papel doméstico. Activa en su recíproco accionar a la hora de la pasión. Menos callados, más manifiestos los lamentos a la hora de la paliza. Sus llantos y quejidos ya no eran asordinados.  El la castigaba sin tener aparentes razones. Siempre por un hecho que le parecía natural, lógico, parte del juego de la vida que le había sido dada, Por eso, cuando él la llamaba con voz imperativa, pero sin alzarla, ella resignada, dispuesta,se le acercaba para ser cubierta a golpes propinados con método y sabiduría en ejercicio casi científico de la violencia, de la dominación. Las palabras previas de la marrusa, siempre las mismas.
"Vení que hoy te toca."
Chau y hasta la próxima.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

164 Había una vez

"La vida no es lo que uno vivió sino lo que recuerda y como la recuerda para contarla " Gabriel García Márquez.

 

No te asustes ni te preocupes mucho. El había una vez no es el inicio de un relato autobiográfico, sino la referencia a un pequeñísimo fragmento de recuerdos que sin excepción acunamos  sobre pasajes comunes de nuestra infancia, y no tanta.

Así empezaban los cuentos, por lo menos los nuestros. ¿Por qué decían había una vez?. Cuentos contados en pasado. Había, no hubo, ni hay, ni habrá. Quizá porque es parte de encabezamiento obligado para historias infantiles. , Ese había una vez ya significaba incentivar la imaginación. Una introducción motivadora. Producía así, oyéndola o cuando uno tenía la capacidad de leer, la avidez de la continuación. Se iba develando el misterio prometido o insinuado, encerrado en llamativas tapas de colores, en ilustraciones acuciadoras. En invitación irresistible a desentrañar el misterio de esas letras, tamaño más bien grande. En páginas perfumadas con olor a papel, a tinta.

Había una vez...repetido tantas veces esa una vez. Casi curiosa paradoja. Una vez, muchísimas veces. Tantas como cuando esa saludable afán por la lectura nos impulsaba a devorarnos historias. Dar rienda suelta a la imaginación en creación de bellas imágenes, de monstruos y dragones vencidos, de hermosas princesas, de castillos y caballeros, de maravillosa magia.

¡En cuantas oportunidades en deleite prometido, insinuado, sugerido se abrían diferentes puertas, se levantaban compuertas,puentes levadizos, con solo tres palabras, había una vez!. Y colorín colorado esta nostálgica y breve reflexión ha terminado.

Chau y hasta la próxima

 



sábado, 13 de diciembre de 2008

163 Dichos y pensamientos ajenos

Foto JR Art




"No tenemos que pedir perdón por ser viejos" Lao She escritor chino.



Voy a comentar un poco de todo. Son tantas las expresiones registradas a través del tiempo y de la historia que merecen ser consideradas y hasta demostradas que esta vez, en lugar de tomar un hilo conductor lo haré a medida que aparezcan en mis apuntes. Qué te parece esta de Carlos Fuentes." Libertad es la búsqueda de la libertad. nunca la alcanzamos completamente" Fijate que en pocas palabras define con absoluta precisión qué es la libertad y al mismo tiempo señala una meta cuya plenitud es inalcanzable. Perfecta. Si te detenés a pensar sobre los impulsos de la excesiva ambición comprobarás que ella constituye o te lleva a una conducta equivocada. Te lo dice Hesíodo "el necio no reconoce cuanto es más apreciable la mitad que un todo". Y sigo con los griegos "tu ego puede aprender muchas cosas "dijo Solón y es cierto, no estamos cerrados. Si nos funciona la cabeza podemos producir, crear, soñar, imaginar, especialmente aprender. Te lo digo por experiencia. Y aplicada a la inteligencia Sócrates entre tantas genialidades se mandó dos definiciones "ciencia el más perfecto modo de conocer es el conocimiento razonado, y la conjetura que puede desprenderse se llama opinión". Una más de griegos, y pensátela bien. "El hombre es la medida de todas las cosas, del ser de las cosas que son y del no ser de las cosas que no son" Protágoras. Pasemos a la condición humana, aunque lo citado anteriormente es parte de ella. Dos pensamientos contradictorios, o suplementarios, según como lo interpretes."no más poesía después de Auschiwitz" Adorno. "Luego de Auschwitz solo queda la poesía" Inre Kertez. Y te sigo machacando la cabeza. "Si las utopías comunistas resultaron vanas o despóticas, los problemas de gigantesca injusticia e inequidad que derivaron, no solo subsisten sino que se han incrementado a escalas que avergüenzan al género humano" Oscar Terán. Para enderezar todo esto el poeta Charles Bukowski ofrece un camino válido para él. " Se empieza a salvar al mundo salvando a un hombre por vez. Todo lo demás es romanticismo gracioso o político. "Y en estas variadas luchas del hombre tantas veces fallidas por cambiar las cosas los pormenores de esa lucha apabullan. Un cronista de guerra en centroamérica relataba que para soportar su trabajo " cuando no puedo más cambio de país para cambiar de miedo". Y hablando de guerras impresionan las ideas de Ho Chi Minh con respecto a sus fuerzas y al enemigo. "Será una guerra entre un tigre y un elefante. Si en algún momento el tigre se detuviese el elefante lo atravesaría con sus poderosas defensas. Solo que el tigre no se detendrá. Se agazapa en la jungla durante el día para salir solamente de noche. Se lanzará contra el elefante y le arrancará la espalda a girones y luego desaparecerá de nuevo en la jungla oscura y lentamente el elefante morirá de agotamiento y de hemorragia. He aquí lo que será la guerra de Indochina. "Voy terminando con pensamientos que se desconectan de lo mencionado, pero que para mí son interesantes nombrarlos para eso, para reflexionarlos, mas allá de si tienen o no validez. Con este no quiero molestarte aunque para mí es correcto. "El peronismo es gente que te violenta en nombre de un discurso en el que no cree" Rodolfo E. Fogwill. De todo lo que hoy te he transcripto y comentado puede que te haya parecido mucho pero como dijo Serafín Ciruela "la carencia no es virtud". Mejor es abrir el oído, prestar atención y atenerse a lo que dijo El Dante" De aquellos que queréis escuchar y decir, escucharemos y diremos, mientras el viento ahora calle".


Chau y hasta la próxima

miércoles, 10 de diciembre de 2008

162 Memoria



La memoria es como el agua en su cauce, discurre. Si ella se pierde, queda el corazón Proverbio HindúHoy miércoles 10 de diciembre se cumplen 60 años de la Declaración de los Derechos Humanos por las Naciones Unidas y 25 del regreso de la democracia en nuestro país.Estuve haciendo memoria sobre mi memoria y lamenté de golpe haber perdido parte de ella, no desde el punto de vista espiritual sino desde el punto de vista material. Más que perderla, haber tenido que destruir forzadamente elementos que la compusieron. Documentos, papeles, pequeñas o grandes historias cuyas improntas sí quedaron en mi memoria, pero cuyas pruebas o basamentos destruí sistemáticamente, a veces por períodos o ciclos. Vida pendular con tiempos buenos, aunque escasos. Vida pendular con tiempos malos. Curioso el ir y venir de ese péndulo-vida. En vez de oscilar hacia un lado y luego hacia el otro, permanecía poco tiempo en uno, largo en el otro. En movimiento irregular, burlándose de ese otro mecánico del reloj en previsible ir y venir. En esos largos "descansos" pendulares cuando todo se ennegrecía, papeles, documentos, folletos, libros corrían serios riesgos de ser rotos, quemados, desaparecidos. A veces con urgencias, otras casi por prevención. Para volver a empezar en nueva fase acumulativa con la ilusoria convicción que esa vez sí, no correrían la suerte de los anteriores Pero no, siempre el mismo destino. Bueno hasta que una vez, y de esto hace 25 años recuperamos una imperfecta democracia. Democraia de aprendizaje, de contradicciones, de idas y venidas. Y apelé a mi memoria.Nací en 1928. A mis 2 años la revolución del 30. Trece años de autoritarismo, fraudes, década infame. Golpe de junio del 43. Tres años más de autoritarismo, hasta febrero del 46. En junio de ese año gobierno elegido por el pueblo. 11 años hasta el 55. En ese tiempo democracia discutible, discutida. En el 58 nuevamente gobierno elegido democráticamente pero con proscripciones. Estado de sitio en casi todos los períodos, con o sin gobiernos populares. Absoluta democracia hasta el 66. Nuevo golpe hasta el 73. Nuevos gobiernos con altibajos y maniobras políticas hasta el 76. La noche negra de la dictadura con guerra incluída. Hasta el 83. Desde ese año hasta hoy libertad democrática. Libertad por derecho, libertad conquistada a fuerza de lucha. Más allá de todos los contratiempos económicos, políticos, institucionales, aquí estamos. Valoremos el momento. Hagamos memoria. Estamos llenos de fallas con necesarios e imprescindibles mejoramientos. No caigamos en el simplismo de desalificar el presente. Cotejémoslo, comparémoslo con la época de la dictadura. Hoy no hago lo que hacía. Quemar papeles, documentos, todo aquello que destruí cuando el péndulo decía no a la libertad, sí a la represión. Si a la prohibición, al oscurantismo. En esas largas oscuridades grabarlo todo en la memoria, en doloroso aprendizaje. Evoco hoy documentos perdidos, las pruebas escritas, gráficas de nuestra resistencia. Como en un eterno devenir siniestro del que nunca saldríamos como nos hacía vislumbrar la apabullante realidad. Nunca nos doblegamos y si todo aquello que atesoró mi memoria, que pudo avalarla se perdió para siempre, bien perdida está. Seguimos gozando se una luminosa aurora, que cuidamos, cuidaremos, cultivamos como lo hicimos en la adversidad, hasta con nuestra vida de ser necesario. No solo la biológica sino también la material, la espiritual. Todo fué puesto en juego. Satisfecho entonces con la memoria. Por lo menos con la mía.

Chau y hasta la próxima.
Dedico este artículo del blog a mi amigo Enrique Perelmuter, él puso mucho para esta democracia de hoy.